En todo trabajo en equipo siempre debe haber un líder, quien llevará al equipo al éxito o a la ruina dependiendo de sus habilidades. Ahora te diremos qué hacer para ser un buen líder.

Adapta tu liderazgo

Los autores Blanchard y Hersey hablan sobre el liderazgo situacional, que básicamente dice que debes evaluar a cada miembro de tu equipo y adaptar tu estilo de liderazgo conforme a sus necesidades.

De acuerdo con el liderazgo situacional, la clave está en no utilizar el mismo estilo de liderazgo todo el tiempo, sino usar el mismo estilo en situaciones similares y variando conforme vaya cambiando la situación.

Los estilos de liderazgo de los que hablan Blanchard y Hersey son los siguientes:

  1. Ordenar: Da a tu equipo información específica y supervisión cercana.
  2. Persuadir: Explica las decisiones tomadas y resuelve las dudas que tu equipo pueda tener.
  3. Participar: Comparte tus ideas con tu equipo y deja que ayuden en la toma de decisiones.
  4. Delegar: Transfiere la responsabilidad de la toma de decisiones y su ejecución.

 Considera la madurez

No todos los miembros de tu equipo están en la misma etapa laboralmente hablando, y depende de eso si puedes delegar mucho o poco.

Si la persona tiene bastante habilidad y tiene buena disposición, puedes integrarlo en la toma de decisiones y hacer que participe. En cambio, si tiene poca habilidad y poca disposición, deberás dejarle claras las tareas que debe realizar, ser específico, y supervisar un poco más de cerca que los que tienen ya más madurez.

Tomar en cuenta esto te ayudará a aprovechar al máximo las capacidades de cada miembro del equipo y evitarás que ocurran grandes errores.

Retroalimenta

El dar retroalimentación del trabajo de tu equipo ayudará a entusiasmarlos si van por el camino correcto o a que corrijan si se han desviado. Si lo haces constantemente evitarás que quienes vayan en diferente rumbo avancen más en su error y tendrán la oportunidad de corregirlo.

Es importante recordar que, al momento de dar una retroalimentación negativa, debes también acompañarla de aspectos positivos del trabajo de tu equipo. De lo contrario sólo lograrás desanimarlos y pondrás en riesgo su nivel de productividad.

Tener una buena comunicación con tu equipo es esencial para evitar malentendidos y mantener la cordura en tiempos de estrés. Puedes revisar nuestro blog anterior sobre habilidades de comunicación.

 

No tengas miedo

El miedo a equivocarse puede resultar paralizante y perjudicar el rendimiento de tu equipo en lugar de ayudarlos a mejorar. Así que no tengas miedo a equivocarte, si lo haces, la mejor postura es empezar a buscar las posibles soluciones al problema. Puedes revisar la guía para una mejor toma de decisiones.

Un buen líder no busca probar sus habilidades y ser la estrella, sino que está enfocado en que el equipo salga adelante. Debe admitir cuando algo no está funcionando y cambiar o reajustar el rumbo para conseguir mejores resultados en todo el equipo.

 

“Ningún hombre se convierte en un gran líder por hacerlo todo por sí solo, ni tampoco recibe todo el crédito por hacerlo.” Andrew Carnegie

Ten siempre presentes estas características de un buen líder para que tu equipo pueda ser llevado al éxito.